Notas
"Demos":
A finales del siglo VI a. C. en tiempos de Clístenes, la ciudad de Atenas
estaba dividida en un
centenar de "demos":
barrios o distritos en las ciudades, aldeas o grupos de aldeas en el campo. Cada
"demos" elegía anualmente a su "demarcos" (alcalde).
Era como un municipio con funcionarios propios y funciones locales (policía, cultos, finanzas,
censo, catastro, etc.). Además, cada "demos" formaba parte de una de las diez
tribus de Atenas. Éstas aportaban 50 ciudadanos a la "Boulé", el
"Consejo de Quinientos" o Comité que gobernaba la "Polis" o Ciudad-Estado de
Atenas, elegidos por sorteo
entre las listas aportadas por los "demos". La asamblea, ágora, también servía de preparación para participar en la "Ecclesia",
Asamblea General de la Polis. Podíamos decir que junto con la palabra
"cratos"
(que significa "poder", "fuerza") forman la palabra
"democracia"
=> el poder de los distritos, de los barrios y de las aldeas.
Reflexión:
La reflexión humana consiste en un cambio de dirección del acto de pensar cualquier objeto de la realidad circundante.
Un acto mental que abandona de momento todo juicio sobre el objeto percibido, para volverse hacia sí mismo y retornar luego al objeto
con una nueva conciencia de su realidad y de su valor. En la reflexión, la persona no solo ve y oye lo que quieren sus sentidos que
vea y oiga, sino que sabe que ve y que oye. Y este saber reflejo le permite ver y oír la realidad, más acá y más
allá de lo que
permiten los ojos y los oídos de las personas no reflexivas, como los votantes de listas de partidos. Precisamente por eso,
la reflexión es la facultad mental o intelectual que permite aprobar o desaprobar algo. Lo que lleva a confundirla con la conciencia
o con una modificación de la conciencia (Husserl). Párrafos extraídos del artículo "Jornada de Reflexión"
integrado en
"La República Constitucional"
Blog de D. Antonio García-Trevijano.
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