La representación política

La Unión europea es un objetivo, no una realidad, de los Estados tradicionales europeos, que pretenden asemejarse a los Estados Unidos de  América. Las particularidades irrenunciables de cada uno no lo permiten. Todas las reuniones, todos los experimentos de burocracia, comisiones, asambleas, parlamentos, tribunales, etc., son una gigantesca maquinaria, una forma de colocar el excedente de mandatarios que va generando esta vieja Europa. Las elecciones al parlamento europeo son una autentica mascarada, dicen que son los representantes de la Unión, pero no sabemos a que se van a dedicar, si sus teóricos poderes  sirven para algo, si son independientes, si son legisladores de las normas de la Unión, nadie sabe lo que son. Ellos mismos dicen estar muy atareados, no se bien para que, pues los reglamentos, las directivas, las recomendaciones u otras normas de obligado cumplimiento las dicta el Consejo Europeo - reunión de los jefes de gobierno de los diversos Estados - o la Comisión - verdadero poder ejecutivo permanente.

En definitiva, que además de tener que soportar las diversas burocracias internas ( las diversas Administraciones locales (municipios, comarcas, diputaciones, mancomunidades, etc.), la Administración autonómica con su despliegue muchas veces inútil y reduplicativo, la Administración estatal con sus inmensos y variados tentáculos (departamentos, organismos autónomos, entes públicos, sociedades estatales, etc.), tenemos que soportar la burocracia de la Unión (bien pagada y cargada de privilegios).

Es la forma moderna de " colocar el excedente de personas propensas a mandar sobre sus iguales; los primitivos partían la tribu en dos para que hubiese poder para más gente; los modernos dividen y subdividen las funciones del poder (educación, sanidad, religión, milicia, etc.) y cuando este método no basta lo combinan con el primitivo o se inventan uniones supranacionales " (A. García Trevijano (Enlace =>El Mundo)).

Cada grupo de personas que vive en un territorio tiene derecho a un representante en la asamblea legislativa. Cada trozo de la comunidad local, cada comarca de la comunidad autónoma, cada distrito de la nación tiene derecho a tener un representante que sea conocido por su origen (distrito de Aravaca-Pozuelo, de Zamora, del Bierzo, de Algeciras, del Penedés, de Vigo, etc.......).

La representación proporcional es una ficción, un ardid de un grupo de reaccionarios europeos, una artimaña para repartirse el poder como cuotas de propiedad. Cada partido elabora su lista (lo mismo me da que sea abierta que cerrada) y se la presenta a los electores de un distrito electoral. Se ha llegado a tal aberración del sistema que el conjunto de la nación es considerado un solo distrito con una lista de 64 señores que dicen van a ser nuestros representantes en la Unión Europea o que una provincia superpoblada un solo distrito para el parlamento nacional con 34 representantes o una Comunidad Autónoma uniprovincial un solo distrito para el Parlamento regional con 120 representantes. En este falso sistema de representación la primera batalla se libra en cada partido. La oligarquía del partido decide quien va a formar la lista. Las corrientes de opinión, los grupos de presión, los que ya han llegado a su nivel de incompetencia, los que solo saben obedecer al jefe, los críticos, etc., comienzan a tomar posiciones ante el todopoderoso comité de listas.

Y en este rastro esta comprobado empíricamente que los mediocres, los obedientes, los que bailan al compás del jefe son los que más probabilidades tienen de estar en los primeros lugares de la lista. El jefe tiene que poseer la seguridad de que en el parlamento apretarán el botón que indique él.

En este sistema la soberanía está depositada en los capos de los partidos.

"La representación política de los ciudadanos, que fue ayer la base efectiva del Estado parlamentario es hoy una absoluta ficción. El ciudadano no elige a sus representantes en la cámara legislativa, refrenda una lista que ha elaborado cada partido....Antes la soberanía ficticia residía en la nación y la soberanía real en los representantes reunidos en asamblea, ahora la primera reside en los ciudadanos  y la segunda en los comités ejecutivos de los partidos " (A. García Trevijano (Enlace =>El Mundo)).

En el sistema de representación proporcional con grandes distritos la mayoría de los candidatos de cada lista pasan desapercibidos, el único conocido es el primero, sobre el que descansa la imagen del partido en ese distrito.

En este sistema tienen un gran peso los grandes medios de comunicación de masas, sobre todo la televisión.

Para muchos estratos de población este medio se convierte en portador de la verdad. En un país con un bajo nivel de lectura de libros, revistas y periódicos este medio de comunicación se convierte en el mejor vehículo del cabeza de lista, pasa a convertirse de portador de la noticia a portador de la verdad.

¿Veis por qué sigue cosechando votos el partido del gobierno a pesar de los innumerables casos de corrupción descubiertos ?

¿Os dais cuenta por qué les parece tan importante este medio?

La nación puede quedarse como un desierto industrial que te argumentarán con la lógica del mercado mundial, pueden tener problemas los pescadores de altura o los agricultores que te argumentarán con la lógica del mercado de la Unión, pero la televisión pública no puede quedarse sin subvenciones para seguir despilfarrando porque ella es la garantía de su supervivencia. Y es que se convierte en el mejor instrumento para mantener el grado de idiotismo cultural, por el lado del que transmite el mensaje (confusión intencionada) y por el lado del que lo recibe ("identificación con la confusión para poder vivir lo público sin necesidad de conciencia colectiva" (A. García Trevijano (Enlace =>El Mundo)).). Para ellos es mas importante  el director de la televisión pública que cualquier ministro.

En este tipo de sociedad , cargada de analfabetos funcionales (siguiendo la expresión de Paul Kennedy cuando analiza la sociedad americana que ha de enfrentarse al siglo XXI ) los mensajes cortos y rápidos, los slogans electorales triviales ("alégrame el día", "léanme los labios", "amanecer en Estados Unidos", "en Europa con fuerza", "Avanzando hacia el futuro", etc.), la pornografía cultural (la cara maquillada de un político, la fotografía de ese político de hace 10 años, etc.), la demagogia como lenguaje normal de los políticos son los grandes protagonistas. "La demagogia tiende a la igualación cultural hacia abajo de los valores y saberes sociales" (A. García Trevijano (Enlace =>El Mundo)).

 El líder tiene que dirigirse a la población con mensajes concisos y claros que no le hagan pensar en soluciones, sino que se las den hechas. Estas gentes necesitan recibir palabras y mensajes sencillos, pues no las van a criticar ni analizar, "si la gente leyese menos prensa sería más feliz" (decía la esposa de un famoso político nacional), solo quieren tener la oportunidad de aplaudir al jefe y de odiar apasionadamente al contrincante. Los mítines y las charlas están cargados de frases incendiarias que sean capaces de arrancar aplausos o silbidos instantáneos. Nada extraño es que en este país gobiernen los actuales demagogos vestidos con ropajes de progresismo.

Dice Paul Kennedy que la sociedad norteamericana padece de una gran paradoja, pues por un lado alberga las universidades más prestigiosas del planeta y por otro una masa de población que no sabe situar su país en el mapa del mundo (1 de cada 7 entrevistados), ni situar el golfo pérsico a pesar de que su ejército estaba en él (el 75 % de los entrevistados que apoyaban la intervención militar era incapaz de situar dicho golfo en el mapa; ver el capítulo dedicado a USA en "Hacia el siglo XXI").

¿Son ignorantes?

 Ellos votan sus intereses, sus subsidios, su  PER  (Plan de Empleo Rural), su subvención, su salario, su escuela gratuita (aunque no les sirva para mucho por su baja calidad), su sanidad y sus medicinas gratuitas, sus contratos de suministros o de asesoramiento o de ejecución de obras públicas o de gestión de servicios públicos asegurados. Lo que esta claro que  aplican la teoría utilitarista del voto (y los que dan esas dádivas  saben que están sembrando sus futuros votos aunque el país se vaya a la mierda en la esfera económica internacional). "La sociología anglosajona  hace tiempo que descubrió que la pirámide social del analfabetismo político era inversa a la pirámide cultural" (A. García Trevijano (Enlace =>El Mundo)).

En el país en que vivo el subdesarrollo aún campea por todas partes, cada vez en menos, pero el erial cultural aun es amplio y cuatro o cinco capos de los partidos instalados en el Estado, que no en la sociedad de la que dicen ser representativos, disponen del poder fáctico.

 La sociedad civil (empresas, profesionales independientes, organizaciones no gubernamentales, clubes, instituciones sin fines de lucro dirigidas por personas privadas y financiadas por ellos mismos, etc........) no está lo suficientemente madura para caminar por sí misma, esta demasiado mediatizada y controlada por la clase política (pensad que en este país más de la mitad del producto interior bruto (PIB) pasa por manos de alguna Administración).

En los países avanzados se identifica a los ciudadanos y a la nación en general por la sociedad civil (Ford, IBM, Microsoft, Intel, Hyundai, MGM, Honda, Toyota, AIWA, Siemens, BMW, Mercedes, BP, TEXACO, Schel, Philips, SAAB, ESAB, VOLVO, ITT, Fondo de inversiones X, Fondo de pensiones Y, etc..........). El poder político es residual, tiene su pequeña parcela de competencias.

En cambio en los países pobres el poder político es el fenómeno social más relevante, sin su autorización poco se puede hacer, sin su participación poco funciona, sin su apoyo pocos resurgen, porque en definitiva,  "el poder político es el hecho social que más condiciona la vida y el carácter de los países pobres" ( A. García Trevijano (Enlace =>El Mundo).

 
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©2006. Lorenzo Alonso