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"Brave new world" 1
Suena el 2º movimiento de la 6ª Sinfonía de L. W. Beethoven, “Escena al borde del arroyo”. Pausadamente se llena el entorno de sonidos tranquilizadores. Es la viva imagen del período político que comenzamos, después de las elecciones del 14 de marzo de 2004. Comienza un período esperanzador en el que desaparecerá la violencia, la miseria y la tristeza. Se establecerá un fructífero diálogo con los violentos, los clérigos fanáticos, los terroristas iluminados, los rateros de medio pelo, para comprender sus razones y convencerles de la belleza de un atardecer en la pradera junto al riachuelo, de lo apacible que es vivir en paz y armonía. Cada región tendrá la autonomía que desee, podrá erigirse en nación, si así lo estima conveniente y se unirá a las demás mediante acuerdos entre iguales para formar un Estado plurinacional basado en el consenso que solo ejercerá aquellas funciones que cada región o nación le delegue de forma voluntaria. Este Nuevo Estado se relacionará con los demás de forma pacífica y tranquila, si hubiese algún roce o conflicto se dialogará todo lo que sea necesario para solucionarlo. Nunca hay que hacer enfadar al vecino. Las riquezas acumuladas en la oscura etapa anterior a base de trabajo y sacrificio se repartirán entre aquellos colectivos que lo pidan ó lo exijan, en especial entre los pensionistas, que verán subir sus pensiones hasta un límite razonable. La sonrisa florecerá en el rostro de los jóvenes, que no tendrán que someterse a los horrorosos controles de una ley de “calidad de enseñanza”. Controles elitistas que quieren diferenciar a los que estudian y a los que no lo hacen, y dar una oportunidad a esos que “pasan” de estudiar para que tengan “algún conocimiento”. Se acabó esa pesadilla, las autoridades académicas tienen como finalidad buscar una educación armoniosa de los jóvenes y su felicidad para que sean futuros adultos felices. Si esa ley iba a impedir su felicidad y a postrarlos en un diván, es lógico que sea derogada. Y también el resto de los ciudadanos sonreirán cuando vean que los transportes públicos, el acceso a las autopistas y autovías, el suministro de agua, gas y electricidad ya sean públicos o privados, son baratos. Ningún ciudadano estará sin vivienda. Para ello se intervendrá el mercado de suelo urbanizable a fin de que las casas sean baratas y se potenciará la construcción de viviendas públicas para que puedan ser alquiladas a precios asequibles. Así todos tendrán un techo donde cobijarse y la calle sea lugar de encuentro y de tertulias con sus vecinos y de juego para los niños. No hace falta despilfarrar en periódicos ni en emisoras de radio ni en cadenas de televisión, pues con una “buena emisora multimedia” se tendrá a la población informada “objetivamente”. ¿Quién financiará este paraíso? Hombres de poca fe, habéis depositado vuestro voto en nuestra “Lista”, habéis refrendado nuestras propuestas, no hace falta que penséis en la solución de la ecuación social, ya que pensar en la forma de financiar este paraíso es dar pábulo a los enemigos que quieren quitaros el derecho a ser felices con el pretexto de su coste. No os preocupéis, los nuevos dirigentes harán todo lo posible por conseguir la felicidad de los ciudadanos: las nuevas Naciones y Regiones llevaran a cabo todas las acciones para hacerlo factible y Papá Estado financiará la felicidad que os merecéis. Suena Iron Maiden:
1.- El título lo he tomado de una canción del conjunto de rock “Iron Maiden” que también es el título del libro de Aldoux Huxley: Un Mundo Feliz. | ||
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| ©12-2006. Lorenzo Alonso |