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Los Distritos (1ª parte)El Poder Legislativo está constituido por una cámara o dos, dependiendo de la estructura federal o semifederal del Estado. El peso político de cada cámara varía y sus miembros se escogen de diferente manera. El Senado es una cámara compuesta por un número fijo de miembros por cada Estado federal o territorio autónomo, independiente de la población de cada uno de ellos, como el Senado de los Estados Unidos de América (USA) o el Senado de Australia. Otra cosa es la existencia de una segunda cámara que no tiene esa función ni esos poderes como es el caso de la Cámara de los Lores del Reino Unido (UK). Ahora vamos a referirnos a la llamada Cámara de Representantes. En los países que tiene implantado un sistema representativo, esta cámara (Cámara de Representantes en USA, Cámara de los Comunes en UK, Asamblea Nacional en Francia, Cámara de Representantes en Australia, etc.) la integran miembros que provienen de cada Distrito de la nación. En dicho sistema se tienen en cuenta dos elementos:
La dimensión del Distrito: la parcelación del territorio de la nación se suele hacer de acuerdo con las características históricas, geográficas y poblacionales. Sus dimensiones no son muy grandes, ya que se quitaría proximidad entre el elector y el elegido. Existen ejemplos actuales en los que se puede apreciar estos equilibrios entre número de electores y cercanía y comprensión geográfica. Algunos autores, como Antonio García-Trevijano, suelen buscar un número próximo a la habitantes de la Atenas clásica. En España se piensa en unas Cortes Generales de 400 miembros aproximadamente (como hace Antonio García-Trevijano). En este caso habría que dividir el territorio en 400 Distritos de 100.000 a 125.000 habitantes, de acuerdo con al población actual de España (45 millones de habitantes en 2007, de acuerdo con los datos del Instituto Nacional de Estadística). En su configuración habría que tener en cuenta por un lado la tradición provincial (47 Provincias peninsulares), la división insular de las dos provincias de las Islas Canarias y de la provincia de Baleares y los territorios de Ceuta y Melilla. Por eso la población de cada uno de los distritos no sería exactamente la misma. Partiendo de esta hipótesis, la Provincia, la Isla o Agrupación de islas sería un distrito en los más pequeñas o una subdivisión de éstas en los más pobladas. Por ejemplo la provincia de Soria que no llega a 100.000 habitantes, Ceuta y Melilla serían Distritos electorales, como ocurre con los Estados de Dakota del Norte o Vermont de USA; en cambio Madrid tendría unos 50 Distritos electorales, como sucede en los Estados de California, Florida o Nueva York de USA. Si a nivel provincial existen estas dificultades, también existen a la hora de parcelar una gran ciudad como Madrid, Barcelona, Valencia, Zaragoza, Sevilla, Málaga, etc. En estos casos habrá que tener en cuenta la costumbre popular y la práctica administrativa locales para la demarcación de los distritos, pues cualquier división de una gran ciudad puede ser un mero artificio si no se tiene en cuenta dichos valores. Por ejemplo en la ciudad de Madrid, que tendrá 28 circunscripciones aproximadamente, habrá que tener presente el gran valor de algunos barrios y distritos, por ejemplo: Chamberí, Arguelles, Salamanca, Latina, Lavapiés, Vallecas, etc. La fórmula electoral: los diversos candidatos se someten a la votación de los electores del distrito. Será elegido como representante del distrito aquel candidato que obtenga la mayoría de los votos. Esta mayoría se alcanza mediante diversas fórmulas:
En el primer caso, como ya dije en otro lugar, las personas y los grupos tienden a unirse para lograr vencer en la contienda electoral, formando bloques más o menos homogéneos, porque la fórmula da todo al ganador a primera vuelta. Al más mínimo despiste o desunión entre grupos afines, puede ganar otro grupo menos significativo pero más unido. El comportamiento electoral de los grupos y personas del distrito en esta fórmula se aprende cuando ven que la desunión y la apatía solo genera perdedores. Esta fórmula está vigente para la elección del representante de cada Distrito en la Cámara de los Comunes del Reino Unido y en la Cámara de Representantes de USA. En el segundo caso, como ya dije en otro lugar, se da oportunidad a cualquier candidato para probar suerte. Desde un punto de vista sociológico la primera vuelta es un verdadero muestrario de la pluralidad ideológica de los habitantes del distrito pues suelen aparecer candidatos de todo tipo, como puede verse, aunque sea a otro nivel, en la elección del Presidente de la República francesa. La segunda vuelta, si en la primera ninguno de ellos alcanzó la mayoría absoluta, hace de criba y se selecciona a los más aventajados para que vuelvan a enfrentarse. Unos consideran que pueden participar en ella los que hayan superado un listón determinado de votos (20% por ejemplo), otros en cambio piensan que es el momento de que se enfrenten los dos candidatos más votados en la primera vuelta. Esta última variante tiene efectos beneficiosos ya que da lugar a que se produzcan coaliciones y pactos previos delante de los electores y que el elegido lo sea por la mayoría absoluta de los electores que participan en dicha vuelta. Esta fórmula está vigente para la elección del representante de cada Circunscripción o Distrito en la Asamblea Nacional de Francia. Con la tercera fórmula se pretende conseguir la mayoría en una sola vuelta. Consiste en dar un orden preferente a los candidatos presentados en el Distrito. Si existe un candidato que logra la mayoría absoluta por ser la primera preferencia de los electores, se lleva el escaño y termina el procedimiento. De lo contrario, el último candidato es eliminado y sus votos son repartidos en función de las segundas preferencias de los que le votaron. Si nadie consigue la mayoría, se elimina al siguiente último candidato y se procede de igual forma hasta que uno consigue la mayoría. Esta fórmula es más sofisticada, implica un cierto conocimiento de los candidatos por parte de los electores del Distrito ya que hay que ordenarlos de forma preferente, es decir una socialización de los electores y una serie de pactos previos y propagandas para que los electores elaboren una determinada preferencia. Esta fórmula está vigente para la elección del representante de cada "Electorate" o Distrito en la Cámara de Representantes De Australia.
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| ©05-2007. Lorenzo Alonso |